Normalmente los equipos portátiles no suelen proporcionar excesivas opciones de configuración en la BIOS, pero con el MSI GT640 nos hemos llevado una gran sorpresa en este apartado.
La BIOS del GT640 es una AMI y cuenta con una distribución similar a las que utiliza el fabricante en sus placas base de equipos de sobremesa. En la pantalla principal podremos encontrar la información básica del equipo y del procesador, mientras que las únicas opciones de configuración corresponden a las de fecha y hora.
En la pestaña Advanced tendremos la opción de configurar los tan preciados sistemas de ahorro de energía: SpeedStep y estados C. También podemos elegir el modo de funcionamiento del disco duro, entre AHCI o IDE.
La pestaña Boot nos dará diversas opciones sobre cómo queremos que arranque el equipo y cuál será la primera unidad que chequee la BIOS. La configuración de fábrica pone al disco duro como uno de los últimos elementos de arranque, pero una vez instalado el SO sería mejor configurarlo como elemento primario.
Como en los sistemas de sobremesa, el usuario puede utilizar una contraseña de administrador con el fin de impedir que nadie tenga acceso a la BIOS. En el caso de los equipos portátiles es muy recomendable crearla para aumentar la seguridad ante una posible pérdida del equipo.